domingo, 8 de julio de 2012

La habitación de las Penas.


Ruegas porque ese momento no llegue, pero siempre llega, cada noche, cuando estás sola, llega.

Pero esta noche es diferente, cuando empieza no ves el momento en que termina. Solo eres consciente de ese insufrible dolor que sientes dentro de ti. Arañas tus brazos intentando inútilmente ignorar el dolor, pero aun es más fuerte que el que te infringes.

Aprietas los puños con fuerza, sientes los miles de temblores que recorren tu cuerpo, las lágrimas brotan de tus ojos sin darte cuenta, los gemidos salen de tu garganta, incapaz de controlarlos.

Caes al suelo pesadamente, sientes el frio piso bajo ti, tan frio que al solo contacto te quema, pero no te apartas, no tienes suficientes fuerzas para moverte, y menos las ganas.

Sientes el vacio incrementándose dentro de ti, la oscuridad que te consume, las sombras del pasado quemándote, hiriéndote, un dolor imposible de explicar.

Las paredes se achican a tu alrededor, encerrándote más profundo en tu aflicción, el aire se vuelve denso, haciéndolo imposible de respirar, le sonríes a la cercana muerte, sonrisa que se convierte en una mueca de dolor al darte cuenta que aun tienes lo suficiente para seguir viviendo.

Desesperadamente buscas el dolor dentro de ti, pero no lo encuentras, solo sabes que está en tu interior, en alguna parte de tu desgastada alma. La desesperación se convierte en histeria, la histeria en agonía.

Escuchas los gritos de tu alma pidiéndote que pare, pero es imposible. Tapas tus oídos con tus manos pero los gritos vienen de ti. ¡Cállate! Te gritas, pero la parte de ti que sufre te ignora.

Buscas la manera de ahogar tu dolor, tratas recordar momentos felices, momentos en los que fuiste verdaderamente feliz, pero la decepción te golpea al darte cuenta que, en ningún maldito momento de tu vida, has sido feliz.

2 comentarios:

  1. Yare me gusto mucho n.n, narrandolo así es más facil transmitir el sentimiento...
    bastante bien ;)

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  2. Gracias XD
    Ahora entiendo porque siempre me dices que te deje comentarios...

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